Vivimos en un país, una ciudad y un entorno donde pareciera que todo juega un papel fundamental pero desechable.
Fundamental cuando necesitamos que se diseñen, planifiquen y ejecuten planes de acción que nos ayuden a empezar a construir una maqueta donde podamos visualizar en varias dimensiones como podemos hacer que esta maqueta pase a ser un proyecto en concreto, bien pensado, armado y consolidado. Todo esto al parecer se convierte en algo desechable, simplemente se diseño, se planificó su desarrollo y cuando se intenta ejecutar solo encontramos un basurero y lo desechamos. Parece ser que ponemos mucho esfuerzo, entusiasmo y hasta cariño a empezar las cosas. Sin embargo, nos cansamos rápido, no seguimos luchando por eso que tanto queremos y DESECHAMOS toda posibilidad se seguir luchando, simplemente nos conformamos. Es hasta triste pensar que estamos dejando todo pasar, a ver hasta dónde llega todo. Hasta donde somos capaces de soportar y peor aún que no tengamos un norte definido al 100%. Solo sabemos lo que deseamos mas no realmente lo que queremos. Muchas caras, proyectos, un arcoíris de colores con los que al final ninguno puede decir que se vea identificado. Muchos obligados a seguir una tonalidad, una ideología en la que no creen y que tienen que seguir por amor a su familia y a sus intereses personales. Leemos, escuchamos y hablamos acerca de todo lo que está por hacer y no se hace Leemos, escuchamos y hablamos acerca de las emociones encontradas por cada cosa bochornosa que pasa en nuestro, país, nuestra ciudad nuestro entorno. Parece ser que somos hasta incapaces de afrontar inconvenientes que tenemos desde hace mucho tiempo en la vida política, social y económica de cada uno. Lo cierto es, que todos necesitamos una mente maestra, un líder de vocación, convicción y como dirían por ahí… entrenado para desempeñarse en todo terreno (si digo la frase muy común: entrenad@ para matar, me tildan de magnicida o terrorista). Este líder es desconocido no tiene cara o nombre aun de nuestro conocimiento, sin embargo esta allí en cada uno de nosotros, los que queremos y amamos nuestro país, nuestra ciudad nuestro entorno. Ese líder debe aparecer pronto, eso sí TRANSPARENTE que crea en si mism@, en lo que puede lograr y en las masas que puede mover. Le tocará difícil pero ese es el reto que pese a la adversidad nos ayude a reconstruir nuestro verdadero país, nuestra verdadera ciudad, nuestro verdadero entorno.

(22/03/2010)

 

Anuncios